El luto y un dolor muy hondo cubrieron el planeta del flamenco, conmovido por la muerte del guitarrista jerezano Manuel Moreno Junquera, Moraíto Chico. Miembro de una mítica dinastía en la historia de la guitarra flamenca, el músico fallecía el miércoles, de mala mañana, a punto de cumplir 55 años, en el hospital de Jerez de la Frontera en el que estaba ingresado.
En plena madurez, Moraíto perdió el último asalto en una batalla contra el cáncer que libró con entereza y que no logró arrancarle definitivamente de los escenarios. Grande entre los grandes de la guitarra, era el maestro indiscutible del estilo jerezano, un singular toque de guitarra caracterizado por el intenso sentido del compás que, del último Manolo Caracol al al emergente Camarón, acompañó a todos los grandes del cante.
Hijo de Juan Morao y sobrino Manuel Morao, un referente en el toque jerezano, ha dejado además un heredero en la guitarra, Diego del Morao, que recientemente ha publicado su primer disco en solitario de la mano del nuevo disco de Diego el Cigala para Warner y que ha sustituido a su padre en los últimos recitales que José Mercé tenía previstos y Moraíto no ha podido hacer por motivos de salud.
NO HAY PALABRAS PARA EXPRESAR ESTA PENA.










































